sábado, 21 de febrero de 2009

El dinero no da la felicidad.

El dicho dice que el dinero no da la felicidad. Pero, en cambio, todos soñamos con lo que haríamos si nos tocaran 15 millones de euros en la lotería. Es un bonito sueño pero, ¿tan poderoso es el dinero como para terminar con una relación amorosa? ¿Tan egoístas y corrompidos somos como para dejar a nuestra pareja por semejante suma de dinero? En el caso que os cuento a continuación -os lo he resumido un poquito-, me da la impresión, al menos por lo que cuenta la información publicada en abc.es, de que los culpables han sido los padres de la novia y la misma novia por dejarse influenciar por ellos y no imponer sus supuestos sentimientos. Así que, amigos, tened cuidado con lo que deseáis, no vaya a ser que se cumpla...

Quién diría que cuando eres un joven estudiante y estás enamorado, ganar quince millones de euros en el Euromillón a medias con tu pareja te iba a arruinar la vida. Después de conseguir lo que millones de europeos sueñan todos los viernes, de tener a tu alcance una vida sin preocupaciones económicas, llena de lujos junto al amor de tu vida, Cristina Simões y Luís Ribeiro han complicado realmente sus existencias.

Las flechas de Cupido parecen no haber resistido a uno de los mayores peligros en la aventura del amor: el egoísmo. Y eso que lo que tenían que repartir era tanto que aunque fueras un poco egoísta ambas partes podían salir ganando.

Todas las semanas esta joven pareja, de entonces 20 años, jugaba al Euromillones. El 19 de enero de 2007 una de sus combinaciones fue la ganadora del primer premio de este sorteo europeo. Algo fue diferente al resto de apuestas anteriores y es que Cristina, en el último momento, decidió que jugasen dos euros más de lo habitual, proporcionando así la clave ganadora.

Luis y Cristina, junto a los padres de ella, se fueron a la capital lusa para recibir la importante suma de dinero que depositaron en una cuenta bancaria de cuatro titulares, de la que únicamente han disfrutado de los intereses del primer año.

Los problemas llegaron cuando Luís propuso sacar dinero para poder repartirlo con sus padres y hermanos. Los padres de Cristina se opusieron diciendo que sólo después de casados podría tener acceso al dinero. La relación entró en conflicto y acabó por iniciativa de la chica.

En el pueblo cuentan que Luís decidió poner una providencia cautelar «porque la otra parte quiere todo el dinero y no la mitad». Y es que ahora se trata de demostrar de quién es el premio, si de quien puso el dinero o de quien eligió los números. «Con lo bonito que sería que cada uno se quedase con 7,5 millones de euros», exclama el propietario del bar donde se selló el premio. Bonito, sencillo y muy beneficioso para ambos. «Si no fuese por el Euromillones ya estarían casados», dice una vecina.

El desenlace de esta historia está por ahora en manos del Tribunal Civil de Barcelos. No hubo acuerdo en la primera audiencia preliminar celebrada esta semana y la segunda tendrá lugar el 31 de marzo, un oportunidad más propuesta por el tribunal antes de que el caso vaya a juicio.

1 comentario:

Angelillo dijo...

¿es peor el dinero o los suegros?