miércoles, 3 de septiembre de 2008
De postres va la cosa...
Seguro que habéis oído muchas veces que, sobre todo en los pueblos, cuando el médico iba a casa del paciente ó bien el enfermo estaba muy agradecido con el médico, a éste le invitaban a un vinito ó a un tentempié.... Pues bien, yo también tengo pacientes que me cuidan mucho...jeje. Me deben ver muy delgado y desmejorado porque la señora Maite me ha traído unas pastas deliciosas rellenas de calabaza buenísimas y la señora Mª Carmen un bizcocho casero, aún calentito recien sacado del horno... Desde aquí os animo a que, si alguna vez venis por la consulta, no os cortéis y me traigáis algún postrecito bueno que, de esta forma, os haré menos pupa... Un abrazo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Vale, vale, yo te deleiteare con unas rosquillas caseras que hago yo misma que estan que te mueres!!!Aunque ahora que lo pienso....al médico que se las lleve... ya no he vuelto a saber de él!!!....???jajaja.Seguro que quieres???
Amiga Mary... me arriesgaré, correré el riesgo de que no sepas nunca más de mí... ¡¡¡pero traéme esas rosquillas caseras!!! Un beso
Publicar un comentario