Me encanta la montaña. Me chifla. La descubrí tarde pero acabé totalmente enganchado. Hoy se ha dado a conocer el fallecimiento de Tolo Calafat en el Annapurna (8o91m.). Un montañero más que se ha quedado para el resto de sus días en el Himalaya, como muchos otros. Como muchos otros alpinistas aragoneses.
Estos últimos días he escuchado a gente que refiriéndose a los alpinistas comentaban que "estos tíos están locos". Pues yo también debo estar loco. En mi caso, lo máximo a lo que he podido ascender un par de veces ha sido a algo más de tres mil metros en el Pirineo aragonés, el Astazu (3071m.) y La Munia (3134m). Y la sensación de estar allí arriba es única, brutal, indescriptible, inenarrable... Te das cuenta de que no significas nada para la Naturaleza, que eres insignificante. Y estoy hablando de alturas de poco más de tres mil metros. Imaginad lo que tiene que ser estar a más de ocho mil. Tiene que darte un subidón increíble.
Entiendo que las personas a las que este deporte no les llama la atención y nunca han sentido la felicidad que se siente cuando consigues hacer cima, digan que "estos tíos están locos" porque seguro que de haberla sentido, serían capaces de entender el por qué estos tipos se juegan la vida ascendiendo ocho miles. Y descendiéndolos, que es peor.
Es una forma de vida que, por desgracia, a algunos les lleva hasta las últimas consecuencias. Sirvan pues estas líneas como homenaje a toda esta gente que se ha quedado en el camino haciendo lo que más les gustaba y les hacía felices, ascender montañas.
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2 comentarios:
A ver yo tengo respeto siento por esta gente y lo que hace pero no me parece que sea nada admirable su labor ni merecedora de tanta pena y repercusión cada vez que uno se queda en el camino (demasiado frecuentemente lamentablemente).
A mí me gustó la montaña de joven tabién y he subido La Munia pero creo que hay cosas que tienen su momento y dependen de cada uno.
Oï que este pobre mozo decía que por favor, por sus hijos, que le ayudaran. De los hijos hay que acordarse antes de salir a una expedición tan peligrosa.
Si se quieren dar el gustazo de la montaña hay opciones como los Alpes o los Andes en las que no hace falta pasar de los 7000 m. y, por tanto, tienes más opciones de salir con bien de un apuro.
Sin duda que este tipo de deportes de aventura hay que estar dentro para entederlo. A mí me gusta la montaña, pero no la alta montaña, me conformo con subir 2000-3000 metros y en primavera. Sin embargo entiendo a la gente que disfruta con esos retos, la sensación arriba debe ser única.
Descanse en Paz.
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