Quizá yo no tenga demasiado espíritu navideño ó me haya vuelto un poco cascarrabias ó simplemente es que, como dice Angelillo en su blog, hay extrañas normas de educación que me niego a llevar a cabo.
Me refiero al topicazo de desearle a todo el mundo que te encuentras por la calle una feliz Navidad. ¿Pero por qué tengo que desearle yo que pase una buena noche ó un buen día a un tipo que ni me va ni me viene? Y lo que es peor, ya que me obliga a ser recíproco, ¿por qué me desea a mí feliz Navidad alguién que sé que ni le voy ni le vengo? ¡Ah, bueno...! y hay una cosa que odio con todas mis fuerzas, los mensajitos vía móvil de amistad, amor, "to er mundo e güeno", impersonales, que igual me lo han podido envíar a mí que al vecino del quinto, que bombardean mi siemens y que me obligan a perder mi precioso tiempo en responderlos. Y que oye, que no por ser Navidad los hijos de puta que nos rodean todos los días se vuelven buena gente, que eso sólo pasa en las películas.
Yo pienso que los que somos amigos de verdad no necesitamos un mensaje para saber que efectivamente nos acordamos uno de otro y por supuesto que nos deseamos lo mejor, pero no sólo para esta noche, sino para todo el año. Si además, la Navidad le importa un pito a todo el mundo. ¿La gente recuerda que es una fiesta religiosa y que lo que se conmemora para los católicos creyentes es el nacimiento de Jesús? ¡Ostras, claro, ahora caigo, no me acordaba...!
De todas formas, si alguno de los que habéis leído este artículo me habéis mandado un correo electrónico ó un mensaje para felicitarme la Navidad, estoy encantado y que sepáis que podéis seguir haciéndolo siempre que queráis. Me encanta vuestro espíritu navideño y os admiro. Yo sé que quizá el problema es mío, que soy un poco borde para estas cosas pero no me lo tengáis en cuenta, ¿vale...? ¡Felices Fiestas...! Jejeje.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Bueno, yo creo que, como todo, hay que utilizar todo en su justa medida. No voy a felicitar la navidad a desconocidos, ni le voy a enviar correos a la gente que me cae mal... pero sí me gusta ir por ahí felicitando a la gente que conozco, en todos los blogs que suelo comentar, y en mi blog también he puesto alguna cosa, no me considero hipócrita por eso.
Y para mí la navidad no significa nada en sí misma, puesto que no soy católica, pero me gusta hacerme parte de los buenos sentimientos de la gente, que parecen estar más a flor de piel estos días... yo me lo tomo como unos días de fiesta y celebración, en los que familia y amigos se reúnen y muestran cariño. No sé, antes odiaba las navidades, pero ahora hasta les saco provecho (emocional).
Perdona por el rollo que he soltado (¡ups!), y bueno, felices fiestas. ;D
A mí me gusta la Navidad, quizá porque lo asocio a vacaciones en casa con juguetes y buenos recuerdos, lo que me hace contradecirme y felicitar las Navidades, pero con moderación, eh, jeje. Nada de mensajes, creo que eso fue una moda pasajera, ahora se lleva el Facebook. Seguro que en fin de año se peta el Facebook de gente colgando "Feliz 2010".
Por cierto, felices... bueno, que lo pases bien en estos días ;)
Estoy de acuerdo con los tres a la hora de hacer un enfoque de la Navidad. Tampoco tengo yo el espíritu navideño muy desarrollado, pero si sirve para que durante unos días la gente esté menos encabronada y borde que de costumbre, bienvenidos sean los Papás Noel.
Publicar un comentario