No me ha pasado nada en particular en éstos últimos días como para estar resentido y ser la razón de ser de este artículo pero cada día que pasa más me reafirmo en mi opinión y más me ratifico en lo que creo es mi certeza en cuanto a la manifiesta y creciente irresponsabilidad de la gente y el poco respeto que merecen el trabajo y el tiempo de los demás para este tipo de personas. Personas egoístas. Gente que hace perder el tiempo y dinero de los demás y que tratan de justificarse con razones injustificables a todas luces que no tienen sentido ninguno. Gente que no merecen que nadie pierda ni un minuto con ellos ó traten de solucionar sus problemas pues ellos serían incapaces y no estarían dispuestos a hacerlo nunca.
Ya no hablo de la cantidad de gente "mala" y del montón de hijos de p.... que abundan a nuestro alrededor ya que si no, podría escribir hasta mañana. Gente que es capaz de estafar a buenas personas que han podido perder sus ahorros en la inversión ó el sueño de su vida, gente que debe dinero a otras personas ó profesionales, a los cuales no les paga y que además es tan hijop... que es capaz de comprarse un coche de 48.000 euros y pasearse por los morros de aquéllos con el beneplácito de la Ley, que no hace absolutamente nada por meterle en prisión. Jetas que dan un visto bueno a un presupuesto de una reforma por ejemplo y luego cuando ya le han hecho la obra a los diez días, incomprensiblemente, no le sale de los cojones pagar ó dice que te paga la mitad porque fíjate tú que no tiene más. Pues hijop... ponte un baño más barato ó cambiate cuatro puertas y no ocho.
A este paso, con una Ley inútil que no soluciona los problemas, vamos a acabar tomándonos la justicia por nuestra mano ó van a empezar a aflorar unos nuevos profesionales: los ajustadores de cuentas. Supongo que siempre queda la pataleta ó contratar a estos nuevos profesionales como digo, de tal forma que la pasta y el tiempo perdido no me lo vas a devolver, pero tú quizá no vuelvas a andar. Igual nos iba mejor. Así es la Sociedad hoy en día. Hacia allí acabaremos yendo. Qué triste.
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2 comentarios:
Supongo que casos como los que comentas pueden verlos más los autónomos, por ejemplo, que yo, que soy trabajadora por cuenta ajena, a pesar de que también hay casos de impagos de empresas a sus trabajadores (me pasó una vez).
Es cierto que a veces se quitan las ganas de todo, o dan ganas de lo que tú dices, cagarse en todo o partir piernas.
Prefiero pensar que esta gente se llevará algún día lo que se merece, pero en fin...
Bueno, ánimo y un saludito!
Jetas de esos hay muchos, cuando voy por el departamento de cobros escucho algunas historias para echarse las manos a la cabeza. Y como tú dices, muchos de esos morosos luego tienen un cochazo aparcado en la puerta.
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