
¿Matando a niños y bebes no se alimenta todavía más el odio entre los dos pueblos?
Un correo electrónico enviado por un judío al parlamentario árabe israelí Ahmed Tibi (recogido en La Vanguardia del domingo) refiere la historia del rabino Yehuda Amital, superviviente del holocausto quien, prisionero de un campo de exterminio, le preguntó a otro rabino qué le parecía lo que estaban viviendo. “Gracias a Dios, no somos los asesinos sino las víctimas”, le contestó. Y el joven judío añade en referencia a la tragedia actual: “Ahora somos nosotros los asesinos”.
Xavier Rubert de Ventós, en La Vanguardia, admite su empatía con el pueblo judío pero “me duelen sus errores”. El filósofo es muy claro: “El bombardeo de un sitio cerrado como Gaza es comparable al gueto de Varsovia, pero ahora con aviación”. También en La Vanguardia Fernando Savater afirma que el estado de Israel tiene el derecho y el deber de defender a la población de los ataques terroristas. Pero agrega sin cortapisas que “nada justifica la aniquilación de la población civil de Gaza”.
Joan B. Culla i Clara, conocido por sus simpatías proisraelíes, admite en El País que aún siendo parciales, “las imágenes de Gaza reflejan una situación cada día más insoportable para la conciencia universal”. En este mismo diario Mario Vargas Llosa afirma que “los cadáveres y ríos de sangre de estos días sólo servirán para levantar nuevos obstáculos y sembrar más resentimientos y rabia en el camino de la negociación”.
El columnista Roger Cohen escribe en The New York Times que “nunca me he sentido tan descorazonado respecto a Israel, tan avergonzado por sus acciones, tan pesimista respecto de algún tipo de paz que pueda acabar con el dominio de los muertos y dar una oportunidad a los vivos”. Y continúa: “Sí, es necesario darle una respuesta a Hamas, pero hacer volar en pedazos Gaza es la repuesta equivocada”.
David Hammerstein, eurodiputado español de origen judío ha criticado, después de visitar la franja de Gaza, la cerrazón a la prensa internacional porque "una guerra sin testigos es la llave de la impunidad".
Fuente: http://www.heraldo.es/blogs/gervasiosanchez/
2 comentarios:
Me alegra que también tú grites ¡Basta ya!. Yo, como tú, estoy harto de tanta muerte y avergonzado de que nadie acierte a dar con la paz. La raza humana en ocasiones da auténtico asco.
Desgraciadamente, lo de Gaza no es más que una punta de Iceberg. No ya de la situación del territorio y del odio que se está cultivando para generaciones venideras, sino de la realidad miserable del ser humano.
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