sábado, 5 de junio de 2010
Mercado turco.
El otro día hablaba con un amigo lo curioso que es ir a comprarte un coche. Porque aunque parezca mentira, esto es España, en el año 2010 pero ¿por qué ir a comprarte un coche es como ir a un mercado turco? ¿Por qué tengo que regatear el precio y los accesorios? ¿Por qué tengo que echarme algún farol para conseguir alguna mejora? ¿Por qué se los tiene que echar el comercial? Y lo que más me molesta es el tiempo que pierdes yendo a uno y otro concesionario presentando ofertas y contraofertas, contándole historietas que si en el otro lado me lo dejan a este precio y me dan tal y cual y vosotros nada de nada, etc. Y además sabes que te están engañando y que también te cuentan sus historias y sus tretas. Y digo yo, no sería todo tan fácil como que cada coche llevara una etiqueta como llevan todas las prendas de ropa por ejemplo. Que fuera tan sencillo como darle la vuelta a la etiqueta, ver el precio y las características del vehículo y decidir si se ajusta a lo que yo quiero ó no. ¡Se ahorraría uno tanto tiempo, de verdad!
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4 comentarios:
Amigo Santi, la etiqueta del precio la tienen todos los automóviles que se venden en España. Todos publicitan sus precios en los medios y se sabe qué vale cada coche y cada modelo, incluídos opcionales. La cuestión es que cada agente tiene su margen, y para asegurarse que la venta la realiza él y no el vecino renuncia a parte de dicho margen y así presentar una oferta más atractiva. La duda reside en cuánto reducir ese margen y de ahí las diferencias, ya que todo negocio tiene sus costes y ha de obtener beneficios. Te aseguro que los únicos beneficiados de todo este mercaderío son los consumidores, que SIEMPRE obtienen el coche muy por debajo de su precio normal.
Mi padre, toda su vida trabajando de mecánico, me cuenta siempre historias de taller y de ventas. Me decía que algún comercial, para vender el coche, le "regalaba" al cliente cosas que venían de serie, en plan "y mira, como me caes bien, la radio te la regalo" cuando la radio ya estaba incluida.
Debe ser que de tantos años trabajando de mecánico (desde los 12 años) cuando me tuvieron mis genes estaban ya saturados de taller, y el tema del coche me da repelús. Tengo uno de más de 20 años, mi forito, y no quiero ni pensar en el día que tenga que ir de concesionario en concesionario mirando coches (ese día puede ser cualquier día).
Un saludo!
Bueno, yo creo que en una camiseta o en una barra de pan no regateamos pero en algo que vale miles de euros y al que le puedes poner numerosos complementos sí y, como dice Mr. Le Mans, al final salimos beneficiados los compradores.
Ufff, a mí no me gusta nada regatear en ninguna parte, como Angelillo, espero que el momento de patearme concesionarios tarde mucho en llegar, porque no estoy hecha para eso.
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