jueves, 18 de marzo de 2010

La justicia es un cachondeo.

¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? La justicia en este país es un cachondeo. Incluso habrá salido de nuestros propios labios. Hoy se cumple un año de la Operación La Muela y qué ha cambiado después de 365 días....nada de nada. La presunta culpable y alcalde sigue en su puesto, en ese puesto que le ha servido presuntamente para llevar a cabo varios delitos. Ya no es que no haya continuado en la cárcel si hay pruebas para ello sino que además sigue trabajando como edil como si nada hubiera pasado. Aquí nunca pasa nada.

Éstos últimos días han detenido por octava vez en las últimas semanas al famoso "Rafita", ése que asesinó y quemó a Sandra Palo. No entiendo que un tío que ha matado a una persona esté en la puta calle a los cuatro días. Y sigo sin entender que con sus antecedentes y ocho delitos más a sus espaldas, este asesino siga a su libre albedrío por nuestras calles.

El presunto ó presuntos asesinos de Marta del Castillo riéndose de toda España. A este tipo de gente mano dura, sin miramientos. Si hay que hacerles hablar, se utilizan todos los medios para que así sea y que dejen de reírse de los familiares y amigos de la fallecida. A mí se me ocurren varios métodos con los que estoy seguro que hubieran recobrado la memoria hace ya muchos meses.

Roldan, mañana viernes libertad total. Y la pasta sin aparecer. Julián Muñoz, en libertad, y la pasta sin reponer.... De Juana Chaos asesina a veinte personas y no cumple ni un año por cada asesinato.

No entiendo nada, de verdad. Y es que la justicia en esta mierda de país es un cachondeo. Ah, eso sí, no paguéis un recibo de la Seguridad Social ó del IBI que acabaréis embargados ó en el calabozo, eso que quede claro.

2 comentarios:

Mr. Le Mans dijo...

Desgraciadamente, así es, y aún lo podríamos ilustrar con centenares de penosos ejemplos más. Está claro que si alguna vez decido pasarme al otro bando, será haciendo una muy gorda.

Angelillo dijo...

La justicia es muy blandita, sobre todo con los reincidentes. Si la cárcel tiene función de reinserción, y a las personas se les da una segunda oportunidad y la vuelven a desaprovechar, se acabó, habría que multiplicar la pena, y obligar a su total cumplimiento.

Y lo de estos chavales no tiene nombre.

Un saludo!