domingo, 21 de febrero de 2010

La Sanidad.

Está claro que la Sanidad no funciona del todo bien en nuestro país.

Posiblemente una de las soluciones sería administrar y organizar de una forma más eficaz los recursos humanos que se poseen. Una alternativa que me viene a la cabeza que pudiera ayudar a lograr este fin sería privatizar a nivel de dirección y económico los hospitales y centros de salud, de tal modo que a esa empresa privada encargada de llevar a cabo esta función se le exigiera unos resultados a final de año. Si estos resultados no fueran satisfactorios, no se le renovaría el contrato y punto y final.

Otra solución sería la ampliación en número del personal sanitario y de los recursos materiales acompañado de un cambio radical en cuanto a turnos, horarios de trabajo y mentalidad de muchos profesionales acomododados. No entiendo que un especialista tenga sólo consulta tres días a la semana durante cuatro horas, por ejemplo. No entiendo que no haya consultas en horario de tarde. Si esto continúa de la misma forma, con el consiguiente aumento y envejecimiento de la población, es normal que cada vez las listas de espera sean más y más desesperantes. De todas formas, pese a la ampliación en número de médicos, enfermeros y de nuevas tecnologías, si no va acompañado de lo comentado en el párrafo anterior, en mi opinión, tampoco se conseguiría solucionar nada.

La siguiente solución va ligada íntimamente a lo citado anteriormente. Quizá también la población está muy mal acostumbrada a que todo sea "gratis". Está claro que con lo que se paga, no se llega. Y esto hay que asumirlo aunque nos joda. Si los usuarios de la Sanidad pública observaran una clara y palpable mejoría en el funcionamiento del servicio, ¿creéis que no estarían dispuestos a hacer un copago por consulta de atención primaria, especializada ó por la realización de una prueba diagnóstica? Un copago simbólico a nivel de cada usuario pero que repercutiría en un importante ingreso económico anual en las arcas de la Seguridad Social. Ingreso económico éste gestionado por gente competente cuya finalidad sería volver a invertir en la propia Sanidad pública.

Sé de buena tinta por profesionales sanitarios que en muchísimas ocasiones hay una ausencia de las personas citadas a las consultas tanto de médico especialista como de realización de pruebas médicas. Es decir, que dan plantón. Puedo entender que esa persona ha conseguido realizar esa consulta ó prueba por otros lares e incluso que con el tiempo que ha transcurrido desde que le dieron fecha su dolencia haya sanado, pero esa ausencia injustificada sin previo aviso la castigaría con saña. 60 euros de multa irrevocable. Por ejemplo. Porque estos plantones irresponsables de esta gente aún aumenta todavía más el tiempo de lista de espera y está perjudicando con su actitud a otras personas que necesitan esa consulta ó esa prueba.

Habría mucho más que hablar. Es un tema complicado. Y además no confío en que todas las partes interesadas hiceran lo posible para que esto salira adelante. Pero puede que estas directrices pudieran empezar a hacer mejor la tan necesitada Sanida Pública.

2 comentarios:

Sonix dijo...

Tienes razón, todos nos quejamos de lo mal que va la sanidad y es cierto que va mal, y de hecho quizás habría que replantear de base sus principios (¿quién no estaría dispuesto a hacer un pago simbólico por un buen servicio? Algo así como unos eurillos por cada consulta). Pero como dices, de parte de los usuarios también falta mucho camino por recorrer, la gente no se toma, por ejemplo, una cita médica, como un compromiso serio, e igual pasan de ir como bien dices, uno y después otro y después otro, crea larguísimas listas de espera medio reales, medio irreales.
Yo desde luego preferiría la solución del copago a la mierda de servicio que hay ahora. Porque cuando tengo que ir a un especialista, me lo tengo que pagar y es una mierda.

Angelillo dijo...

Estaría bien el pago de la sanidad y su desgravación en el IRPF, así cada uno pagaría la sanidad en función de su renta: más renta, menos gratuita. Los ricos se pagarían igualmente su privado y no pagarían sanidad pública, las rentas medias-altas pagarían parte de sus tratamientos, las clases medias-bajas tendrían muy subvencionados sus tratamientos y las clases bajas tendrían sanidad gratis. Es justo, ¿no? Aunque como todo, esta idea es muy ideal, habría que ver en el mundo real (el de los chanchullos y la pandereta) si funciona.