miércoles, 2 de septiembre de 2009

La pasta por encima de todo, incluso de la salud.

Atónito estoy. Aunque no debería sorprenderme tanto. Por desgracia estamos acostumbrados a que los criterios económicos primen sobre todo lo demás, incluso por supuesto sobre los criterios profesionales y en el tema que hoy me interesa y que me parece flagrante, incluso sobre la salud de las personas.

El caso es que hay una mutua de accidentes que desde principio de año ha llegado a un acuerdo para prestar sus servicios para agilizar las listas de espera de la Seguridad Social. Por el trabajo que tengo, conozco muchos, muchísimos casos en los cuales hay personas que han sufrido un accidente de trabajo y al acudir derivados de su empresa a dicha mutua, ésta se los ha quitado de en medio en cuanto han podido. Me explico: tú vas con un dolor porque te has hecho daño en el curro, si te ven muy muy mal te hacen una radiografía y si no tienes ningún hueso roto, -¿para qué vamos a hacerte más pruebas?- te largan con cualquier antiinflamatorio, con el alta en la mano y a currar. Y si le sigue doliendo, ya vendrá usted. Cuando no te dicen, y eso lo he visto otras mil veces, que eso no es del curro, que se lo ha hecho usted cogiendo la bolsa de la compra con dos cajas de leche, que vaya usted a su médico de cabecera que eso no es enfermedad profesional. Tendrán jeta los tíos.

Pues bien, mi estupefacción llega cuando me han empezado a contar casos personas que derivadas por la Seguridad Social han acabado por ser atendidos en esta Mutua. Pues bien, en todos los casos que conozco de primera mano hasta ahora, al paciente que ha acudido sin tener ningún tipo de patología aguda grave ni invalidez temporal, en esta Mutua, sí, sí, la misma que no trata con mucha diligencia a los trabajadores de las empresas que tienen contratadas, esa misma que se quita a estos trabajadores de forma lamentable, le han tratado muy amablemente y todos ellos han salido con analítica completa, radiografías de todas las posturas posibles, scanner, resonancia e incluso si me apuras con rehabilitación. ¿Dónde está el truco? La factura se la pasan a la Seguridad Social. Hace falta tener mucha cara y mucha sinvergonzonería para hacer ese tipo de pruebas -que sólo deben ser muy caras si vienes de currar de la empresa.- que son a todas luces innecesarias en relación a las patologías con las que acude el personal.

Para concluir, si gano poca pasta contigo, no te hago las pruebas pertinentes que serían necesarias realizar y te mando a la Seguridad Social ó te mando a currar aunque estés doblado a ver si se te pasa ó te buscas la vida por otro lado. Si gano pasta contigo, te hago mogollón de pruebas innecesarias para cobrarlas y te trato bien. ¡Vivan los criterios médicos y la vocación de salud de dicha Mutua! ¡Viva!

3 comentarios:

Mr. Le Mans dijo...

Le expresas perfectamente. La pasta siempre irá por delante de todo, pese a quien pese. Además, con la tendencia de privatización de casi todo lo que tenga que ver con servicios (igual da que sean sanitarios como telefónicos), más vale que nos vayamos acostumbrando a estos bochornos.

Angelillo dijo...

Yo tampoco quiero criminalizar lo privado. Hay cosas que merecen estar en manos privadas y cosas que deben estar en manos públicas. Desde luego, la salud debería estar 100% en manos públicas (otra cosa es que la lavandería de los servicios sanitarios, las cafeterías de los hospitales y otros servicios anexos deban ser privados).
A mi modo de ver, público/a debe ser la educación, la sanidad, la justicia, la seguridad (policía, bomberos) y privados todos aquellos servicios en los que el cliente no se juegue la vida o la integridad personal, en los que un mal servicio no suponga un daño irreparable en la vida/salud de las personas. Y este es un ejemplo claro.

De todos modos, al final todos los problemas político-económicos acaban teniendo una raíz ética: la gente se vende muy fácil. Esta crisis ha nacido porque la falta de ética de los bancos americanos, por la falta de ética de los especuladores de la vivienda españoles y por la falta de ética de los políticos españoles para legislar y frenar la burbuja. Es decir, el dinero compró la ética. Y mientras eso suceda (y sucede porque por mucha gente no está tan mal visto venderse), ya sea en el sector público o en el privado, mal vamos.

Sonix dijo...

Es muy triste que se den este tipo de situaciones, pero por desgracia el dinero lo mueve todo.
Sólo espero no tener que coger la baja nunca, o al menos no próximamente. Ya he escuchado casos de otras mutuas que hacen lo mismo con las bajas en el centro de trabajo, y es muy triste que con gente que tiene verdaderos dolroes (derivados por un accidente de trabajo en alguna ocasión) tenga que escuchar que "eso no es ná" y volver a currar. A su vez, es una vergüenza que una mutua, por el simple hecho de querer facturar más, haga lo que no tiene que hacer y gaste el dinero de todos a manos llenas.